domingo, 19 de abril de 2026

"Cuentos" de Emilia PARDO BAZÁN



Título
: "Cuentos"  

Autora: Emilia PARDO BAZÁN  

Editorial

Temática: Contemporánea  

Nº de páginas: 150 




Sinopsis: 
Una narradora sin igual, sus cuentos revolucionaron su tiempo, Emilia Pardo Bazán fue una pionera en la lucha por los derechos de la mujer en España. Entre su extensa producción literaria, que alcanzó un gran éxito en su época, la crítica ha elogiado siempre, hasta el día de hoy, sus cuentos, por valientes y modernos, y por su impecable factura. Leer ahora estas piezas supone una inesperada sorpresa: todos ellos se mantienen tan vigentes y actuales como cuando fueron escritos. A la luz de nuestro tiempo, parecen cobrar nueva vida, un vigor insospechado.

1. El vino de la mar
Relata una historia vinculada al misterio y la atracción del mar. El protagonista se ve envuelto en una experiencia casi sobrenatural donde el mar parece tener vida propia, simbolizando lo desconocido y el destino inevitable.

2. La cita
Cuenta el encuentro entre dos personajes marcado por el destino. A lo largo del relato se construye una tensión creciente hasta revelar que la cita no es casual, sino que está ligada a un desenlace inesperado, a menudo relacionado con la muerte o lo inevitable.

3. Casualidad
Explora cómo hechos aparentemente fortuitos pueden tener consecuencias importantes. El cuento juega con la idea de si realmente existe la casualidad o si todo responde a una cadena de causas ocultas.

4. Nube de paso
Se centra en lo efímero: relaciones, momentos o sentimientos que aparecen y desaparecen rápidamente, como una nube. Refleja la fugacidad de la vida y cómo algunas experiencias dejan huella aunque sean breves.

5. Suerte macabra
Narra una situación donde la “buena suerte” del protagonista se transforma en algo oscuro o trágico. El cuento ironiza sobre el concepto de suerte, mostrando que lo que parece favorable puede tener consecuencias siniestras.


El autor
A Coruña 1851  -  Madrid 1921
Emilia Pardo Bazán nace el 16 de septiembre de 1851 en A Coruña, ciudad que siempre aparece en sus novelas bajo el nombre de `Marineda`. Hija única de don José Pardo Bazán y Mosquera y de doña Amalia de la Rúa Figueroa y Somoza, recibe una educación esmerada desde sus inicios. Su formación se completó en la capital de España, donde solía pasar los inviernos la familia debido a las actividades políticas de su padre, militante en el partido liberal progresista.

Lectora infatigable desde los ocho años, a los nueve compuso sus primeros versos y, a los quince, su primer cuento, `Un matrimonio del siglo XIX`, que envió al Almanaque de La Soberanía Nacional y que sería el primero de los numerosos -cerca de 600- que publicaría a lo largo de su vida.

El año 1868 supone un hito en la vida de Emilia, según explicaba ella: `Tres acontecimientos importantes en mi vida se siguieron muy de cerca: me vestí de largo, me casé y estalló la Revolución de Septiembre de 1868`. Emilia tenía 16 años, y su marido, José Quiroga, estudiante de Derecho, veinte. La boda se celebró el 10 de julio en la capilla de la granja de Meirás, propiedad de los padres de la novia.

En 1873, la familia Pardo Bazán, y también los recién casados, abandona temporalmente España. El viaje se prolonga por varios países de Europa, lo que despierta en Emilia la inquietud por los idiomas, con el deseo de leer a los grandes autores de cada país en su lengua original. Su inquietud intelectual va en aumento y, al regresar a España, entra en contacto con el krausismo (doctrina que defiende la tolerancia académica y la libertad de cátedra frente al dogmatismo) a través de Francisco Giner de los Ríos, con quien le uniría una gran amistad desde entonces. El influjo de los krausistas la empuja a la lectura de los místicos y de Kant, y éstos, a su vez, la conducen hasta Descartes, Santo Tomás, Aristóteles y Platón.

En 1876, año del nacimiento de su primer hijo, Jaime, se da a conocer como escritora al ganar el concurso convocado en Orense para celebrar el centenario de Feijoo. Son años en que todavía no ha abandonado totalmente la poesía. Gracias a Giner de los Ríos se edita, en 1881, el libro de poemas de doña Emilia, titulado `Jaime`.

La afición al género novelesco no es temprana en doña Emilia, que consideraba la novela un género menor, de mero pasatiempo, prefiriendo completar su formación intelectual, en la que encontraba muchas lagunas.
Sin embargo, el conocimiento de las obras de sus contemporáneos la anima a escribir su primera novela, `Pascual López, Autobiografía de un estudiante de medicina`, poco antes de aceptar la dirección de la Revista de Galicia, en 1880. En 1881 publica `Un viaje de novios`, novela para la que utilizó las experiencias de un viaje a Francia, y ese verano, en Meirás, acaba `San Francisco de Asís`, ya embarazada de su segunda hija, Carmen. El prólogo de `Un viaje de novios` es importantísimo para comprender lo que significa el naturalismo en la obra de Emilia Pardo Bazán, corriente literaria que dio a conocer en España, así como la serie de artículos que publica entre 1882 y 1883 bajo el título de `La cuestión palpitante`. El naturalismo es un estilo artístico, sobre todo literario, emparentado con el realismo y que se basa en reproducir la realidad con una objetividad documental en todos sus aspectos, tanto en los más sublimes como los más vulgares. Su máximo impulsor fue el escritor galo Émile Zola.

En esta línea naturalista se inscribe la tercera novela de doña Emilia, `La Tribuna` (1883), así como las posteriores `Los pazos de Ulloa` (1886), `La madre naturaleza` (1887) y `La piedra angular` (1891) aunque, entre la primera y la segunda, Pardo Bazán escribe una novela en la que se aparta de la técnica naturalista: se trata de `El cisne de Vilamorta`, en la que conjuga la observación realista con ciertos elementos románticos. Además, entre `La madre naturaleza` (1887) y `La piedra angular` (1891) publica cuatro novelas que tampoco pueden considerarse naturalistas: `Insolación` y `Morriña`, ambas de 1889 y ambientadas en Madrid, y `Una cristiana` y `La prueba`, las dos de 1890, como participantes de cierto idealismo, tendencia que se observa también en el ciclo de Adán y Eva formado por `Memorias de un solterón` (1891) y `Doña Milagros` (1894).

En 1891, emprende una nueva aventura periodística con Nuevo Teatro Crítico, revista fundada y escrita completamente por ella que, tanto en su título como en su planteamiento multidisciplinar, cultural en sentido amplio y divulgativo, quiere rendir homenaje a su admirado Feijoo. Firme defensora de los derechos de las mujeres, puso en marcha en 1892 el proyecto editorial Biblioteca de la Mujer.

Desde tiempo atrás, Emilia Pardo Bazán venía colaborando en numerosas revistas y periódicos con crónicas de viajes, artículos, ensayos y numerosos cuentos como "El abanico", "Banquete"... Más tarde los iría agrupando en varias colecciones: `Cuentos de Marineda`, `Cuentos de amor``Cuentos sacro-profanos`, `En tranvía`, `Cuentos de Navidad y Reyes`, `Cuentos de la Patria`, `Cuentos antiguos` y otros. También colabora en prensa escrita, y es en 1903 cuando empieza a gestarse su novela `La quimera` que, dos años después vería la luz como libro. Confirmando su criterio de que la novela debe reflejar el momento en que es escrita, pueden apreciarse en `La quimera` ciertos ecos modernistas y simbolistas. En 1908, publica `La sirena negra`, cuyo tema central es el de la muerte, escrita en el Ateneo de Madrid, donde ha sido nombrada Presidenta de la Sección de Literatura en 1906. En 1911 publica "La gota de sangre"la primera novela policiaca publicada por una mujer, 9 años antes que Agatha Christie publicara su primera obra.

Viajera infatigable, continúa consignando sus impresiones en artículos de prensa y en libros. En 1900, van apareciendo en `El Imparcial` sus artículos sobre la Exposición Universal de París, que cuajarán en el libro `Cuarenta días en la Exposición`. En 1902 se edita `Por la Europa católica`, fruto de un viaje por los Países Bajos.

Pardo Bazán todavía no había intentado llevar a la escena sus obras de teatro, pero en 1906 estrena en Madrid, sin éxito, `Verdad y cuesta abajo`

En 2018 la editorial Contraseña publica "El encaje roto"antología, editada y prologada por Cristina Patiño Eirín, profesora de la Universidad de Santiago de Compostela, que reúne treinta y cinco de los cuentos de Pardo Bazán que giran en torno a uno de los temas con mayor presencia en su obra cuentística, es el de la violencia ejercida por los hombres contra las mujeres.

Es Emilia P. Bazán una figura reconocida, entonces, en la vida literaria, cultural y social. En 1908 comienza a utilizar el título de Condesa de Pardo Bazán, que le otorga Alfonso XIII en reconocimiento a su importancia en el mundo literario. Desde 1910 era Consejera de Instrucción Pública, y Socio de Número de la Sociedad Matritense de Amigos del País desde 1912. Dos años después, se le impondría la Banda de la Orden de María Luisa, y recibiría del Papa Benedicto XV la Cruz Pro Ecclesia et Pontifice. En 1916, el ministro de Instrucción Pública la nombra Catedrática de Literatura Contemporánea de Lenguas Neolatinas de la Universidad Central. Pese a sus deseos, y probablemente a causa de su condición femenina, no llegó a ser elegida miembro de la Real Academia Española que rechazó su candidatura hasta en tres ocasiones.

Fue una escritora extraordinariamente prolífica y versátil: decenas de novelas, más de 600 cuentos y numerosos ensayos así lo atestiguan. Junto con Galdos y Clarín, la Pardo Bazán representa la cúspide de la narrativa decimonónica española.

El 12 de mayo de 1921, una complicación con la diabetes que padecía le provoca la muerte. Al día siguiente, toda la prensa hablaba de la escritora fallecida que fue enterrada en la cripta de la Iglesia de la Concepción de Madrid.


Sin duda uno de los talentos más brillantes del siglo XIX español, Emilia Pardo-Bazán fue además emblema de libertad personal, viviendo según sus convicciones aun a costa de la oposición de su época, que rechazaba que una mujer se dedicase al ejercicio intelectual. Fue firme defensora de la educación de las mujeres como necesidad básica para alcanzar la libertad personal, en un momento en que la figura femenina estaba totalmente sometida a los dictados paterno, familiar y del matrimonio, adelantándose a su tiempo al reivindicar el papel y la función social de la mujer como escritora, algo completamente insólito y rechazado en el contexto histórico del siglo XIX español.


Comentario: 
Un siglo después de su muerte, Emilia Pardo Bazán se revitaliza a través de sus cuentos. Los temas que aborda como el destino o el azar, la muerte o lo inevitable, la fugacidad de la experiencia son de una impresionante actualidad, así como la caracterización de sus personajes.

A nivel estilístico, hay un equilibrio entre lo narrativo y lo simbólico, con finales abiertos o sorprendentes que invitan a la reflexión.

1. El vino de la mar
El cuento utiliza una fuerte carga simbólica, donde el mar representa lo desconocido, el inconsciente o incluso la muerte. El “vino” funciona como metáfora de seducción: algo atractivo pero peligroso. Predomina una atmósfera sensorial y sugestiva, con descripciones que apelan a los sentidos.

El protagonista suele adoptar un rol pasivo, arrastrado por fuerzas externas, lo que refuerza el tema del destino inevitable. El estilo tiende a ser evocador, con elementos cercanos al modernismo o al realismo mágico, dependiendo de la interpretación.

2. La cita
Este cuento se apoya en la estructura del suspense. Desde el inicio se sugiere que algo no encaja, generando una tensión progresiva. La “cita” funciona como símbolo del encuentro con el destino, frecuentemente ligado a la muerte.

Hay un uso destacado de la anticipación y de la ironía trágica: el lector puede intuir el final antes que el personaje. El lenguaje suele ser directo pero cargado de ambigüedad, reforzando la incertidumbre.

3. Casualidad
El eje central es la reflexión sobre el azar. El cuento cuestiona si la casualidad existe realmente o si todo responde a una lógica oculta. Se construye mediante una estructura circular o encadenada, donde pequeños eventos conducen a un desenlace significativo.

Se aprecia una inclinación hacia el determinismo, y el relato invita a una lectura filosófica. El tono suele ser sobrio, casi ensayístico, con un giro final que reinterpreta todo lo anterior.

4. Nube de paso
Este cuento destaca por su lirismo y su carácter introspectivo. La “nube” simboliza lo transitorio: amores fugaces, momentos irrepetibles o recuerdos que se desvanecen.

El tiempo narrativo es clave, con énfasis en la brevedad de la experiencia frente a su impacto emocional. Predomina un tono melancólico, y el lenguaje tiende a ser poético. Se inscribe en una tradición de relatos que exploran la memoria y la fugacidad.

5. Suerte macabra
Aquí se trabaja la ironía como recurso principal. La “suerte” se presenta inicialmente como positiva, pero se revela como una fuerza destructiva. El cuento juega con la inversión de expectativas.

El tono puede rozar lo grotesco o lo macabro, y se observa una crítica implícita a la confianza ciega en el azar. El desenlace suele ser impactante, reforzando la idea de que la suerte puede tener un precio.





0 comentarios:

Publicar un comentario