| Título: “La península de las casas vacías” Autor: David UCLÉS (Instagram: @daviducles) Editorial: Siruela Temática: Novela Contemporánea. Memoria histórica Nº de páginas: 704 Edición: 2026 Publicación: 2024 |
Escritor, músico, dibujante y traductor, David Uclés nació en Úbeda en 1990 y reside actualmente en Madrid. Desde muy joven mostró una curiosidad artística que abarcó distintas disciplinas. Su formación universitaria en Traducción e Interpretación, complementada con estudios de posgrado, le permitió desarrollar una sensibilidad especial hacia el lenguaje y la creación literaria. A lo largo de su trayectoria, ha combinado su labor como escritor con la enseñanza de idiomas (inglés, francés, alemán y español), así como con su dedicación a la música y al dibujo.
Comentario
Uclés ha escrito una novela sobre la Guerra Civil en la que
cuenta con cuidado detenimiento la historia de la total descomposición de una
familia, de la deshumanización de un pueblo, de la desintegración de un
territorio y de una península de casas vacías. Es el fruto de un exhaustivo trabajo
de documentación y una forma distinta de contar la Guerra Civil española.
La trama, situada en Jándula, un pueblo andaluz, narra la
historia de la familia Ardolento, una historia coral, con más de 40 miembros de
una familia que se entrecruzan con personajes reales, donde el autor construye
un universo literario en el que se entremezcla historia con realismo mágico, utilizándolo
para narrar la Guerra Civil desde una perspectiva familiar, onírica y
antibelicista.
Me ha sorprendido el lenguaje, como recurre a imágenes insólitas, elementos fantásticos y situaciones que desdibujan los límites entre realidad y ficción, utilizándolo para expresar el dolor y la dimensión casi irreal de la violencia. La narración nos permite contemplar la guerra desde dentro de los hogares, utiliza la historia de los Ardolentos, con sus pérdidas, sus afectos y sus decisiones, para convertirnos en espectadores de los grandes acontecimientos históricos. Asimismo, convierte al entorno, al paisaje en un personaje más, trascendiendo lo geográfico. Los lugares conservan las huellas de quienes los habitaron y se convierten en depositarios de una memoria herida.
Destacar también su capacidad para conmover y su originalidad para presentar la guerra no solo como una sucesión de batallas, fechas y acontecimientos políticos, sino como una fuerza que irrumpe en la vida cotidiana, descompone las familias, vacía los hogares y altera la relación de las personas con su tierra y con su pasado, con escenas que evocan soledad y desarraigo.
El narrador es otro elemento original de la novela. No se
limita a contar los acontecimientos desde una posición distante: interviene,
comenta, se dirige al lector, nos recuerda que estamos ante una reconstrucción
literaria de la historia.
Las 100 primeras páginas me costaron y no me “engancharon”,
la acumulación de imágenes, de episodios y recursos fantásticos me ralentizó la
lectura, además de restar continuidad a la narración. De todos modos, considero
que es una obra que lleva a reflexionar acerca de la Guerra Civil, para verla, no
solo como un conflicto del pasado, sino como una fractura que continúa presente
en la memoria familiar, en el territorio y en la identidad colectiva. Muy recomendable su lectura.
• «Acaso
hemos hecho estéril el suelo por cuyo amor dimos la vida, al sembrarlo tan
copiosamente con la cal de nuestros huesos.» Frase que mejor condensa la novela porque reúne tierra,
muerte, identidad y absurdo.
• El título «Una península de casas vacías.» tiene una enorme fuerza simbólica: la guerra no solo mata personas; vacía los lugares donde esas personas vivían. Esa imagen lo convierte en una especie de resumen de toda la tragedia.
•
«La guerra borra
el folclore de los enterramientos y banaliza gravemente la muerte.» Contrapone
la muerte individual, con sus rituales y su significado, a la muerte
masiva, que acaba convirtiéndose en algo cotidiano.

























